Método Canguro para neonatología para el cuidado y la atención de bebés

Método canguro: cómo realizarlo y sus beneficios

¿En qué consiste el método canguro?

El método canguro, también conocido como cuidado madre canguro o cuidado piel con piel, es una técnica utilizada en neonatología para el cuidado y la atención de bebés prematuros o de bajo peso al nacer. Este método fue desarrollado inicialmente en Colombia en la década de 1970 como una respuesta a la falta de incubadoras en las unidades de cuidados intensivos neonatales.

El método canguro involucra el contacto piel con piel entre el bebé y uno de sus padres (generalmente la madre) o un cuidador cercano. El bebé se coloca directamente sobre el pecho desnudo del adulto. El objetivo es recrear un ambiente cálido y seguro similar al de la bolsa marsupial de un canguro, de ahí el nombre del método.

¿Cuándo empezar y quién debe hacerlo?

Desde el nacimiento del bebé. De hecho, se recomienda tanto en parto natural como en cesárea que el bebé nada más nacer se coloque directamente en el pecho de la madre.

Cualquiera de los dos padres puede realizar el método canguro. Es más, se recomienda que ambos lo hagan.

¿Qué beneficios tiene?

  1. Regulación de la temperatura corporal: El contacto piel con piel ayuda a mantener la temperatura corporal del bebé estable, ya que el adulto proporciona calor. Esto es especialmente importante para los bebés prematuros, quienes tienen dificultades para regular su temperatura de manera independiente.
  2. Estimulación de la lactancia materna: El método canguro facilita el contacto directo entre el bebé y el pecho de la madre, promoviendo así la lactancia materna. El contacto piel con piel estimula la producción de leche y facilita la succión y el agarre del bebé al pecho.
  3. Estabilización de la frecuencia cardíaca y respiratoria: Se ha observado que el contacto piel con piel en el método canguro tiene un efecto positivo en la estabilización de la frecuencia cardíaca y respiratoria del bebé. Esto puede ayudar a mejorar la oxigenación y reducir el estrés fisiológico.
  4. Vínculo afectivo y apego seguro: El contacto piel con piel fortalece el vínculo afectivo entre el bebé y sus padres. El bebé se siente seguro y protegido al estar en contacto directo con la piel de su cuidador, lo que promueve un apego seguro y contribuye al desarrollo emocional y afectivo.
  5. Reducción del estrés y el llanto: El método canguro ha demostrado ser efectivo para reducir el estrés y el llanto en los bebés prematuros. El contacto y la cercanía física brindan consuelo al bebé, lo que puede ayudar a calmarlo y promover su bienestar general.
  6. Estimulación del desarrollo cerebral: El contacto piel con piel en el método canguro se ha asociado con beneficios en el desarrollo cerebral a largo plazo. Se ha observado que esta práctica puede tener efectos positivos en la maduración y la conectividad neuronal del bebé prematuro.

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